En una ceremonia en Lisboa, la capital de Portugal, fueron anunciados los resultados de la votaci�n mundial para determinar las nuevas siete maravillas del mundo. La gran ganadora: Am�rica Latina.
Calificaron la zona arqueol�gica maya de Chich�n Itz� en M�xico, la estatua del Cristo Redentor en el monte Corcovado, en R�o de Janeiro, y el templo perdido de los incas en Per�, Machu Picchu.
Tambi�n integran la lista de los "siete puntos cardinales del turista" la Gran Muralla china y el Taj Mahal, en India.
En Medio Oriente, la premiada fue la ciudad tallada de Petra, en Jordania; y el Coliseo romano, en Italia, fue votado como la joya de Europa.
Estos siete monumentos m�s votados se suman al �nico que a�n sigue en pie del grupo original del mundo antiguo, las pir�mides de Giza, en Egipto.
Los organizadores de la votaci�n, ideada por el empresario suizo Bernard Weber, dijeron que cerca de 100 millones de personas participaron en estos comicios culturales.
La Gran Muralla China logr� un puesto entre as ganadoras.
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La votaci�n se realiz� por tel�fono, internet, y mensajes de texto.
La lista original de las siete maravillas surgi� de la mano de acad�micos griegos hace m�s de 2.000 a�os.
Esa lista inclu�a los Jardines Colgantes de Babilonia, el Coloso de Rodas, el faro de Alejandr�a y la Gran pir�mide de Giza -la �nica que a�n existe- entre otros.
Pero el organismo cultural de Naciones Unidas, la UNESCO, que mantiene su propia lista de "sitios maravillosos" patrimonio de humanidad, se distanci� desde el principio de esta competencia.
Seg�n declararon sus voceros, esta elecci�n de "maravillas" s�lo refleja la opini�n de quienes votaron.
La UNESCO sostiene que la lista de la competencia es muy reducida. Su propia lista de patrimonios mundiales de la humanidad incluye 660 sitios de herencia cultural y 166 naturales.
El �xito de la competencia no ser� popular entre todos.
Arque�logos han advertido que las ruinas mayas en Chich�n Itz� en M�xico podr�an verse afectadas por una avalancha de visitantes lo que a su vez podr�a provocar que las autoridades limiten el n�mero de turistas en este lugar.