Berlusconi: el escándalo otra vez

El primer ministro italiano, Silvio Berslusconi
Pie de foto, Berslusconi y sus aliados dicen que se trata de una "campaña política".
    • Autor, Duncan Kennedy
    • Título del autor, BBC, Roma
  • Fecha de publicación

El primer ministro italiano, Silvio Berslusconi, vuelve a ser objeto de acusaciones de medios de prensa de su país, según los cuales chicas de compañía recibieron dinero para que acudieran a fiestas íntimas en las viviendas del jefe de gobierno.

Berlusconi calificó de "basura" estas alegaciones, que se suman a la serie de recientes escándalos por la publicación de fotos y las acusaciones de relación inapropiada con una joven de 18 años, todo lo cual él ha tachado de violación de privacidad y manipulación mediática.

La aseveración de que se pagó a mujeres para que acudieran a fiestas íntimas organizadas por Berlusconi surgió de investigaciones por corrupción llevadas a cabo por la Fiscalía de Bari, en el sur de Italia.

Según informan medios de prensa como la agencia de noticias ANSA y los diarios Corriere Della Sera y La Repubblica, los magistrados investigan acusaciones de que empresarios locales contrataban a chicas de compañía para que acudieran a las veladas.

Una de ellas aseguró al Corriere Della Sera haber recibido el equivalente a unos US$1.400 con esos fines.

"Falsedad".

En respuesta, Berlusconi dijo que se trata de "falsedades", y que los periódicos solamente publican "basura".

Uno de sus abogados sostuvo que las acusaciones trascendían "cualquier conexión fáctica o lógica".

La reciente publicación de fotos "íntimas" y el escándalo que involucra a Berlusconi con una joven de 18 años son parte de una "campaña" para "debilitar políticamente" al primer ministro, según sostienen él y sus aliados.

<link type="page"><caption> El País "desnuda" a Berlusconi, él demanda </caption><url href="http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/06/090605_1415_berlusconi_abogado_sao.shtml" platform="highweb"/></link>

Cuando Italia se dispone a acoger la cumbre del G-8 (el grupo de reúne a los países más ricos del mundo) el próximo mes, lo que menos desea Berlusconi es que sigan multiplicándose los escándalos en relación con su vida privada.