La aparición de Kimi K3, el nuevo modelo de Moonshot AI, tiene algo de déjà vu. Hace apenas año y medio, DeepSeek obligó a Silicon Valley a descubrir que la frontera de la inteligencia artificial no estaba protegida por una muralla de chips, capital y centros de datos. Ahora, Kimi K3 vuelve a representar el mismo papel: el del modelo chino que aparece aparentemente de la nada, iguala o supera a sistemas estadounidenses mucho más caros y obliga a revisar, otra vez, quién lidera realmente esta carrera. Hablé sobre estos temas en Intereconomía el pasado viernes.
Kimi K3 se ha situado inmediatamente entre los mejores modelos del mundo, con resultados especialmente llamativos en programación de interfaces, donde fue preferido en pruebas ciegas frente a ...