Sector primario

El sector primario está formado por las actividades económicas relacionadas con la recolección o extracción de los recursos naturales con poca o ninguna manipulación. Las principales actividades del sector primario son el sector agropecuario (agricultura y ganadería), la silvicultura (explotación forestal), la apicultura, la acuicultura, la minería, la pesca y la caza. Usualmente, los productos primarios son utilizados como materia prima en la producción industrial.
Los procesos industriales que se limitan a dar un valor añadido a los recursos naturales suelen ser considerados parte del sector primario, especialmente si dicho producto es difícil de ser transportado en condiciones normales a grandes distancias. El dominio del sector primario, tanto si se reduce al sector agrario como si se considera la totalidad de los sectores extractivos, suele ser una característica definitoria de la economía de los países subdesarrollados. No obstante, varios países desarrollados también poseen sectores primarios pujantes, a los que se añade producción de mayor valor agregado. Este sector viene del latín agri (campo) y cultura (cultivo). Es una actividad dedicada a la explotación de bosques y selvas, la cría y el desarrollo de ganado.
Los procesos que implican una transformación de estos recursos forman parte del sector secundario, aunque puede haber un grado de transición mínima.
Historia del sector primario
[editar]
Desde el Paleolítico el ser humano ha aprovechado los recursos de los bosques, como maderas, frutos o plantas, siendo estas las actividades económicas más antiguas.
El descubrimiento de la agricultura dio lugar a la Revolución Neolítica. Los primeros pueblos nómadas de cazadores y recolectores aprendieron a domesticar las plantas y comenzaron a cultivar la tierra cambiando su modo de vida: se hicieron sedentarios y empezaron a producir sus propios alimentos. Paralelamente al descubrimiento de la agricultura, aprendieron a domesticar y criar determinadas especies de animales surgiendo la ganadería. Con la ganadería se obtenían alimentos como carne, leche, huevos, grasa y pieles. También utilizaron animales de tiro para las tareas agrícolas y el transporte, lo cual produjo un aumento en la producción de alimentos y condujo a tener por primera vez excedentes de alimentos dando lugar posteriormente al intercambio con otras comunidades. Surgieron asentamientos estables y un aumento de la población, lo que dio lugar a sociedades más complejas y a una mayor organización social, fruto de la cual se produjeron nuevas herramientas y técnicas.
Excepciones
[editar]A efectos de la contabilidad nacional, la minería y otros sectores extractivos,[1] a pesar de ser actividades dedicadas a la obtención de materias primas, no suelen considerarse como parte del sector primario,[2] y se engloban con el sector energético y otros sectores industriales con los que comparten características como la industria pesada, entre otras.
Véase también
[editar]Referencias
[editar]- ↑ Identificación del sector primario con el sector extracto en Rouco y Martínez, Economía agraria, EDITUM, 1997, ISBN 8476848587, pg. 49.
- ↑ Véase por ejemplo, Contabilidad nacional de España (INE), donde se desglosa: Agricultura, Ganadería y pesca, Energía, Industria, Construcción, Servicios.